viernes, 26 de febrero de 2016

La cabilla en el ojo

     Dicen que es muy fácil ver la pajita en el ojo ajeno y no ver la cabilla que se tiene metida en el propio. Este es a mi parecer uno de los muchos errores de quienes repiten consignas a favor de un régimen que ha demostrado con creces ser la bandera de la incapacidad y de la ineficiencia en gestión. Han repetido hasta el hastío eventos históricos y frases diseñadas por los estrategas gubernamentales para hacer ver que un cambio de gobierno sería volver a los errores de la llamada cuarta República, por cierto, errores que nos costaron poner en la presidencia un caudillo autoritario con amplio resentimiento social, que ha quebrado y dividido a nuestra sociedad.
     Lo que se les hace difícil comprender, es que muchas de las consignas que apuntan a criticar medidas que supuestamente tomaría un gobierno "contrarrevolucionario", son a la vista objetiva, las propias medidas que ha ejecutado el actual régimen desde sus inicios.
     La primera de ellas: la identidad nacional. Gastaron tiempo y recursos en cambiar la imagen de nuestros símbolos, colocando una estrella más a la bandera por una provincia de la que nadie supo al estudiar primaria, y lo que me parece más burdo y sin sentido, cambiar la dirección del galope del caballo en nuestro escudo. Digo sin sentido, ya que en los planos bidimensionales, la derecha es la dirección del eje positivo, del avance; y el caballo entonces galopaba hacia adelante, mirando hacia atrás para no olvidar sus raíces. Ahora el caballo galopa prácticamente con gríngolas hacia la izquierda, hacia atrás, y la explicación (peor que la decisión), fue que la hija menor del presidente le preguntó por qué este corría con la cabeza volteada. Para un ser racional, lo lógico es averiguar la respuesta en caso de no recordarla, pero de un totalitarista, la respuesta fue simplemente cambiar la imagen y decir: corre hacia el retroceso porque a mí me da la gana. Utilizan ahora palabras coloquiales de dialectos extranjeros identificados con el sistema de gobierno, dejando lejos toda nuestra identidad. 
     Vender el país. Es una frase amalgamada a cada discurso oficial y no oficial de los voceros del régimen, advirtiendo una eventual "venta" de la tierra y los recursos que hay en ella a otros países y corporaciones extranjeras, con objetivos económicos personalistas. Pero qué es lo que ha hecho el régimen desde sus inicios con las empresas mixtas, dándole título de propiedad sobre los recursos asignados a dichas empresas que tienen sociedad con el régimen (cosa que no quieren hacer con quienes ocupan viviendas hechas con el dinero de todos los venezolanos). Cómo es que han endeudado a Venezuela a largo plazo con tantos países, para recibir efectivo utilizado en campañas electorales y quién sabe cuántas cuentas que no rinden. Eso sí ha sido vender el país.
     La oligarquía y la burguesía. Pseudónimo despectivo (de los más decentes) que utilizan los jerarcas para referirse a quien disiente, pero el objetivo real, es ampliar la brecha divisionista entre la población y los líderes de oposición, pues hacen referencia al pueblo con bajos recursos para quienes dicen gobernar, pero que han multiplicado para perpetuarse con su apoyo (ya perdido). Y bien es sabido que la fortuna generada por la élite gubernamental durante la mal llamada revolución, y los beneficios que estos tienen en nuestro país, los convierten en verdaderos oligarcas y burgueses.
     Polar quiere matar al pueblo de hambre. Esto realmente impresiona, ver cómo semejante disparate se hace eco entre ciudadanos que obviamente consumen productos de esta gran empresa, puesto que obviando el hecho de que el gobierno nunca ha querido producir por sí mismo, para así generar la competencia de mercado que estabilice los precios y genere justicia comercial, está la muy cuestionable política de expropiaciones que hoy ha quebrado tantas empresas anteriormente productivas, y que hoy tiene incluso a las cadenas gubernamentales distribuyendo alimentos Polar ya que es la única empresa grande en funcionamiento. A este descaro se le suma el hecho de negar con estas acusaciones el derecho a la libertad económica, visto que Polar es una empresa de capital privado, y en condiciones libres, deberían producir lo que ellos decidan, a su conveniencia, y a los precios que consideren para competir en un mercado con la calidad que a todas luces tienen. Si el gobierno se ha dado a la tarea de querer subsidiar alimentos al pueblo para así controlarlo, también debería asumir la responsabilidad de su fracaso como productor y distribuidor de este rubro. Es decir, el que está matando al pueblo de hambre es el propio régimen que se comprometió a alimentarlo y no ha cumplido.
     La invasión extranjera. Hace unos años que instalaron baterías antiaéreas en zonas populares de Caracas, y aún divulgan cortos acerca del manejo de estos dispositivos por parte de ciudadanos civiles. Esto parece tener como propósito convencer a los de mente moldeable que estamos en riesgo de ser invadidos por el imperio, o hasta por extraterrestres, pero no divulgan que los grupos guerrilleros terroristas FARC, ELN, ETA, y hasta Hamas, tienen células que han invadido (con y sin permiso), el suelo venezolano y operan impunemente ante el silencio gubernamental. Hay agentes de inteligencia y médicos cubanos, obreros chinos, asesores españoles, y muchos extranjeros más para efectuar labores en nuestro país, mientras la tasa de desempleo y miseria va como el caballo en el escudo. Todo esto, sin hablar de la presencia de banderas cubanas en oficinas gubernamentales y militares. Esta es la invasión real.
     Me podría extender en el tema, pero al parecer se les hace imposible ver esa cabilla que les atraviesa los dos ojos, quizás porque el propio régimen se encargó de quebrar también la siderúrgica venezolana, y la cabilla ya simplemente no se ve.

lunes, 15 de febrero de 2016

Nacho hasta en la sopa


El contenido, elocuencia y precisión del discurso dado en la Asamblea Nacional el pasado viernes por Miguel Ignacio Mendoza (Nacho), deja un cúmulo de análisis en quienes entendimos la base del mensaje: Desarrollar objetividad y criterio propio. Las muchas verdades dichas por Mendoza se confirman con el inmediato rechazo a sus palabras por parte de personeros del régimen; es absolutamente contraproducente para el proceso que nosotros los jóvenes tengamos criterios propios a partir de lo que vemos y vivimos; para quienes gobiernan, solo debemos aplaudir las decisiones de ellos, sin importar que estas se contradigan unas con otras, que representen el deterioro de nuestra calidad de vida, o que sean a todas luces mecanismos de represión y control para el pueblo. La objetividad que el régimen quiere, es la de decir Amén a cualquier insensatez reproducida por sus laboratorios de información, que distribuyen mensajes en miles de cuentas ficticias de Twitter, y en la red de medios de comunicación de los que se adueñaron arbitrariamente, donde no es posible escuchar una voz disidente. 
A propósito del día de la juventud, Nacho, quien ha sido embajador de la música urbana que escucha la mayoría de la juventud venezolana, y que ahora nos conecta con la juventud de toda América, dio un mensaje claro, y lejos de pretender imponer un pensamiento personal, llamó a desechar la flojera mental, a tomar nuestras propias decisiones, por erradas que puedan ser, pero al fin propias, para que sea nuestro criterio el que guíe nuestras acciones.
Además de esa clara invitación que nos hace a pensar, expresó su opinión ante una serie de eventos que son lo que a su parecer (y que comparto en su totalidad), tienen a Venezuela sumida en el peor estado de nuestra historia republicana. Cuando habla de la destrucción de las empresas, fincas y demás organizaciones expropiadas por el difunto presidente Chávez, y que hoy pretende continuar el actual mandatario, quien por cierto fue impuesto por un deseo del difunto y no por el criterio propio de los votantes que lo eligieron, resuena en los jerarcas del régimen la presión de saber que si expropian Polar, que es modelo en Latinoamérica de productividad, gestión, y ahora de aguante, estará quebrada en unas pocas semanas, y menos podrían disimular la crisis alimentaria, además que el costo político sería totalmente negativo, pero con tal de seguir queriendo demostrar más fuerza que razón, sigue latente la posibilidad de ejecutar esta medida autoritaria. Así que con seguridad el nombre de Nacho saldrá cuando en las reuniones oscuras llenas de ineptos alrededor de una mesa diseñan planes de expropiaciones, a sabiendas que la producción propia simplemente no les va, por aquello de su incapacidad.
Cuando las miles de familias con algún miembro en las penitenciarias de Venezuela, recuerdan que es un secreto a voces lo dicho por Nacho acerca de los muchos flagelos que se dirigen desde dentro de esas paredes, su nombre retumba de nuevo en el inmensamente inútil ministerio encargado, en la GNB como custodios, y en el ejecutivo como responsable principal.
Hoy, el nombre de Nacho suena más fuerte en sus fanáticos que quieren dejar de serlo, porque les tocó la fibra de la verdad, esa verdad que uno no quiere escuchar cuando está haciendo todo lo contrario. La verdad que habla de la visible y comprobada incapacidad del gobierno para gobernar, la incapacidad de las instituciones de ser institucionales en vez de actuar como brazos del régimen, la incapacidad de los supuestos líderes para liderar, por aquello de que hay que liderar con el ejemplo, y si algo no son los jerarcas del régimen son ejemplos a seguir. 
Hoy Nacho suena en la radio con su música, en las redes con su verdad, y en cada mala decisión tomada por el régimen con el conocimiento que su pensar es compartido por millones que les dijeron "No más" el 6 de diciembre. 
A este joven valiente, digno representante de la juventud venezolana, le hago llegar por esta vía mi agradecimiento y admiración, por haber utilizado ese espacio bien merecido que tuvo ante el parlamento que rige hoy la legislatura venezolana, pues tocó en un bien elaborado discurso gracias a su don de la palabra, los temas que el régimen silencia a la fuerza, que esconde para poder seguir ejecutando sus planes corruptos y destructivos, y que son temas principalmente negados en las conversaciones públicas por miedo. Unos pocos que aún sienten miedo por ser reprimidos, otros por perder la mísera limosna que el propio gobierno controla, y también es necesario decir que algunos aún sienten miedo de hablar de dichos temas por perder apoyo popular, pues muchas veces "entre bomberos no se pisan la manguera".
Así es que los representantes de la destrucción llamada madurismo, los que hacen vida política en la disidencia, y todos los ciudadanos venezolanos, escuchamos las palabras de Nacho en nuestra cotidianidad, puesto que la verdad no se escribe con cadenas de radio y televisión, se escribe con la objetividad y criterio desarrollado a partir de nuestras vivencias.
Valga esto para sumarme a la invitación de Nacho a perder el miedo, los que no somos "políticos" debemos tomar el sartén por el mango y recuperar la libertad de pensamiento que tanto carcome la tranquilidad de quienes creen ser dueños de nuestra Venezuela y rechazan el discurso de Nacho, es decir, que creen que pensar es malo.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Pueblo Turn Down for What

            Entiendo desde todo punto de vista que no es válida la excusa de ser venezolanos para el “chalequeo”, pero la magnitud de la celebración me lleva a comenzar esta nota con una de las tantas bromas que he visto después del pasado domingo, sin embargo, para evitar pataletas, la broma va dirigida hacia nosotros, los que ganamos. Decía la supuesta conversación entre dos diputados electos:
-          Ganamos???
-          Si pana, ganamos!!!
-          Y ahora? Qué hacemos?
-          … mmm no sé, nunca habíamos ganado.
Es una broma real, desde 1998 no se había ganado en las urnas un solo proceso electoral de trascendencia nacional, pues el “NO” dado a la consulta para la reforma constitucional planteada por el difunto, igual pasó por debajo de la mesa ya que él mismo, desconociendo la voluntad del pueblo en aquella oportunidad, fue realizando dichos cambios para moldear las leyes a la medida de sus necesidades.
De allí la importancia del triunfo por parte del deseo de cambio. Y es que como bastante hemos leído estas últimas horas, la victoria no es de la Mesa de la Unidad, sin quitar el mérito por su extraordinaria labor durante estos años de lucha contra quienes han manejado la política nacional de la manera más tiránica posible.
El liderazgo del ex presidente Chávez, infundía en su gabinete, diputados, directores de organismos y casi cada miembro del partido de gobierno, una especie de temor que veneraba cada palabra expelida por él, cosa que no heredó el elegido, pues recordando el momento de la alocución presidencial de hace meses cuando hablaba de la distribución de géneros en el parlamento, el diputado Cabello le hizo el feo al presidente cuando este lo invitó a aplaudir, y ni se inmutó, al mejor estilo de “Turn down for what”; y esto, amigos lectores, se ha traspalado a toda la población, surgiendo de allí el principal vencido del pasado domingo, El Miedo.
No es cosa fácil entender el miedo que sentían los empleados públicos con las amenazas de perder los empleos si no mostraban la foto del voto por la moribunda revolución, teniendo en casa hijos que alimentar y un panorama en las calles bastante turbio para conseguir otro empleo si no querían seguir tales directrices por demás antiéticas. Lo mismo con el miedo de quien siente algo de alivio con las promesas de artículos, elementos monetarios y/o bienes, que saben jamás podrán obtener por la vía del trabajo en un estado que no crea las condiciones para ello. El miedo infundido por el régimen por las supuestas medidas que tomaría un gobierno de diferente tendencia política. El miedo de ser reprimido por ser de la minoría que piensa distinto, o cualquier otro miedo que este desgobierno se ha encargado de alimentar en la psiquis del ciudadano con el vil propósito de mantenerse en el poder “como sea”.
El miedo se venció, y se demostró de la mejor manera que pudimos haberlo hecho, en una fiesta democrática, sin violencia, agresiones y lo más importante, en Unidad. Con esta unidad no me refiero a la coalición política del mismo nombre, pues está claro que miles (si no millones) de quienes pulsaron abajo y a la izquierda no comulgan aun del todo con la ideología política de dicho partido; me refiero a la unidad como bloque de ciudadanos que queremos algo diferente, que nos cansamos de los insultos entre quienes diseñan nuestros instrumentos legislativos, que nos cansamos de ver como las facilidades de tener militantes del mismo partido político en el ejecutivo y en el legislativo nunca fue suficiente para diseñar instrumentos que verdaderamente promovieran el bienestar de los más desfavorecidos, una unidad única, valga el pleonasmo, de venezolanos inconformes con el pésimo manejo de los abundantes recursos de los cuales ha dispuesto el gobierno, y cansados de como se cometen y denuncian fechorías con la riqueza del venezolano a plena luz del día, sin abrir investigación alguna por ser los señalados personajes cercanos a los mismos que ocupan todos los poderes de la nación.
La nueva mayoría en la asamblea (que ya no llamaría oposición por razones obvias), debe entender esto a cabalidad, siendo una omisión de estas razones un salto directo al abismo que acabamos de escalar con tanto esfuerzo. Sabemos la complejidad de la tarea, pero es menester ejecutarla, elaborar un plan minucioso y detallado de pasos a dar desde el hemiciclo con el fin de un objetivo general común, donde cada paso sea precedente del siguiente sin que se obstaculicen entre ellos, y evitando la confrontación con otros poderes y/o con la minoría que sigue siendo pueblo, teniendo presente que las políticas a ejecutar deben ser pensadas en el 100 % de la población. Muy a pesar de la vasta diferencia ideológica que siempre tuve con Hugo Chávez, hay que admitir que su plan para hacerse de las instituciones, leyes y organismos para su causa, fue hábilmente estructurado y es parte del deber en la nueva asamblea revertirlo de la misma manera paulatina con los menores efectos colaterales posibles.
A la vista está como una palabra mal dicha puede ser utilizada por el régimen en contra de las nuevas autoridades legislativas, con el caso de Henry Ramos Allup, que llamando a cambiar la calidad de la televisora ANTV de manera airada, es tomado por el régimen como un llamado al despido de todos los trabajadores de la televisora. Incongruente reacción del gobierno por cierto, a sabiendas de las amenazas a las FANB y empleados públicos si no ejercían su voto a favor del régimen. Pero bueno, eso es harina de otro costal.

Es así como hoy la palabra debe ser restituida como un don y no como el látigo que ha sido durante los últimos 17 años.  No podemos repetir los métodos que enlodaron el respeto a los legisladores, eduquemos en cómo legislar por y para el pueblo, y una vez más, desarrollemos el plan de recuperación de manera estructurada para así evitar un nuevo “Carmonazo” que bien sabemos en qué terminaría.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Las nueve estrategias fallidas del régimen

          La maquinaria madurista conocida, gracias a las diversas actividades electorales que nos ha tocado vivir con ellos desde 1999, tiene hoy mucho más de conocida que de maquinaria. El desespero del régimen se deja en evidencia con la profundización de sus tácticas sucias mostradas en las elecciones pasadas.
A falta de logros reales, de promesas cumplidas, de liderazgo de masas, o de una micra de decencia, su estrategia estrella es el amedrentamiento; las amenazas a ese sector de la población de quién se creen amos, pues les muestran cómo viven gracias a los subsidios que jamás los harán salir de la pobreza, pero que deben agradecer mientras la mano que los alimenta se enriquece con ello.
Como primer paso de la estrategia del miedo, podemos citar el plan diseñado desde el inicio del desastre llamado revolución con las máquinas de votación de la empresa Smatmatic, y su relación digital con las máquinas captahuellas, con lo que han hecho creer a la población que mantienen ignorante, que es un medio para leer el voto que manifiestan. No se ha comprobado jamás que hayan leído el voto, pues la pantalla de las maquinas no lee la huella y para muestra están hoy todos los enchufados rojos con cargos de dirección, exigiendo ilegalmente a sus empleados tomar foto al comprobante de votación para ser mostrado ante ellos y evitar así ser despedidos de su puesto de trabajo, por esto, el mito de la relación de la captahuellas con la maquina es una estrategia FALLIDA.
De allí surge el segundo paso de la estrategia, la amenaza directa a los empleados públicos. Vivo en San Cristóbal Estado Táchira, y recuerdo en la campaña electoral de finales del 2008 para elegir gobernadores, que pugnaban por mi Estado César Pérez Vivas y Leonardo Salcedo, siendo éste último el candidato por el partido oficialista. El gobernador saliente fue Ronald Blanco La Cruz, y durante dicha campaña, supe de alguien cercano que labora en Pequiven proyecto Navay, que la amenaza directa era que si ganaba el candidato opositor el proyecto sería cancelado y todos quedarían desempleados. Pérez Vivas salió elegido gobernador, cumplió su mandato completo y el proyecto nunca fue cancelado, sigue en pie (aunque chucuto por razones de presupuesto que merecerían todo un análisis), y nadie fue despedido. Es un caso que conocí de cerca y estoy seguro que millones de venezolanos conocen casos cercanos de este tipo, por lo tanto, es una estrategia FALLIDA.
A raíz de la visible irracionalidad de estos métodos, hace ya varias elecciones que implementaron el tercer paso de la estrategia, el inútil 1x10 comenzó en silencio por ser una práctica totalitaria pero que ya es pública incluso en boca de personeros del régimen pues la dependencia de poderes les brinda la impunidad necesaria para cualquiera de sus bajezas. La técnica consta en que cada empleado público, miembro del partido de gobierno y hasta beneficiario de misiones, debe entregar una planilla donde compromete a 10 personas más con nombre y número de cédula para que voten a favor del régimen el día estipulado para ello. Dicha estrategia, por demás infantil, no ha sido exitosa ni en etapa preelectoral, pues nunca llegan a recolectar la cantidad necesaria y tampoco implica compromiso para las personas en dichas listas, ya que muchas de ellas ni siquiera saben que están allí. Por tanto, estrategia FALLIDA.
La cuarta estrategia, que también de la mano de las anteriores sólo demuestra alimentación de la miseria, es la amenaza al sector desfavorecido (sector que prometen a diario eliminar pero es cada día mayor), de perder los "beneficios" de las misiones sociales chucutas en caso de resultar electos los candidatos opositores a la miseria, y de allí sí que hay tela para cortar, pues si analizamos cada una de las misiones en detalle, sería la peor campaña en contra del propio régimen, la misión vivienda que es una de las mentiras más grandes del régimen, ni maquillando los números llegan a sus objetivos, las misiones de alimentación sería una burla utilizarlas con fines electoreros a sabiendas de que han sumido al país en la peor escasez de alimentos a niveles postguerra. Las misiones de salud han fallado en su totalidad pues disminuyeron la inversión en la infraestructura anterior que constaba básicamente del sistema de hospitales y ambulatorios hoy abandonados por invertir con contratos mil millonarios en barrio adentro I, II y III que hoy es parte del mismo abandono. Las misiones educativas ni hablar, hace una semana pudimos ver en cadena nacional un egresado de estas, que hace 6 años decía ser analfabeta y hoy es técnico superior universitario. Quisiera saber cuántas empresas estarían dispuestas a dejar sus inversiones en manos de estos "profesionales". En fin, las misiones han sido bandera de la mal llamada revolución solo en discurso, pues el dinero que se debería invertir en ellas para al menos mantener el pueblo sumido en esa miseria, al parecer está en Andorra, Suiza y no sabemos cuántas arcas más. Por tales razones, es también una estrategia FALLIDA.
La violencia representa la quinta estrategia; bien dice el dicho "la violencia es el arma de quienes no tienen razón", y esta es la tarjeta de presentación del régimen desde lo verbal, hasta cada una de sus acciones. En sus comienzos, la formación de los círculos bolivarianos sembró las bases de una fuerza paramilitar aliada al régimen y defendida por el mismo, que por conflictos internos, han ido variando de nombres y conceptos, pero que hoy en día deambulan libremente con el fin de efectuar hechos como los sucedidos la semana pasada en Guarico, y el discurso de cada uno de los representantes del régimen, está cargado de tanto odio y violencia, que es lo que transmiten al mínimo porcentaje de población que ejerce este método, que por el simple hecho de ser violenta es una estrategia FALLIDA.
Aprovechando el discurso violento, el control de los poderes, y el miedo a la disidencia, la sexta estrategia la hemos visto desde hace años con la persecución a opositores, que no es secreto para nadie. Existe una gran lista de presos políticos que se puede ver en el enlace www.venezuelaawareness.com/lista-de-prisioneros-politicos/ que hoy viven en el sistema penitenciario nacional por haber sido notorios disidentes al régimen con altas posibilidades de liderazgo (que es lo que tanto temen los jerarcas del gobierno), pero que hoy están tomando fuerza y los venezolanos no los olvidamos, por lo tanto es una estrategia FALLIDA más.
Como sexta estrategia, debemos recordar la muy infame y miserable promoción de Caracazos del siglo XXI, como el dakazo o lo que divulgan con tantas ansias como es adueñarse de las empresas Polar, cosa que no han hecho porque saben que no podrían producir por más de un mes con la administración en sus manos. Es decir, otra estrategia FALLIDA.
Una octava estrategia es vista ya en época electoral (la permitida según el CNE, aclaro porque el régimen está en constante campaña electoral fuera de tiempo con total impunidad), y son las cuñas de propaganda sucia que deben hacer para manchar la imagen de los candidatos opositores ya que el régimen no tiene suficiente material para brillar con luz propia. Desde ver cada una de las alocuciones de cualquier actor del oficialismo, donde se les hace imposible no hablar de la oposición, como las cuñas avaladas por el organismo rector donde muestran supuestos escenarios desfavorables para los beneficiarios de los programas sociales en caso de ganar la oposición. En este punto podemos profetizar las predecibles alocuciones de miembros del régimen después de la fecha permitidas por el CNE para cierres de campaña con fines electorales desesperados, mostrando una vez más su irrespeto por la ley. Que bajo y FALLIDO.
La novena y última estrategia es la suma de irregularidades que ya conocemos para el día de los comicios electorales: el voto asistido, voto múltiple (un individuo en poder de varias cédulas), amedrentamiento con los colectivos armados de "paz", y la extraña suma de votos al final de la jornada para tumbar las expectativas de las encuestas en boca de urna, todas estas metodologías que ya conocemos y sabemos que pueden ser vencidas con decisión, civismo y un ineludible compromiso con el acto de votar! Es por ello que bien puede ser otra estrategia FALLIDA.
Toda esta maquinaria, es más de lo mismo que ya conocemos, repudiamos y sabemos que podemos vencer, pues ellos manipulan cierto porcentaje del electorado con estas bajezas para mantenerse en el poder y aumentar las riquezas que ya muchos medios han publicado. Debemos estar claros que el objetivo es la paz y el progreso de nuestra nación, y que para ello necesitamos constructores y no destructores como los que nos han gobernado estos últimos 16 años. La asamblea nacional representa el órgano independiente encargado de regir la legislatura que incluso el propio presidente de la república debe respetar, pues el país no tiene documento de propiedad, y por tanto no le pertenece a unos pocos que van de un ministerio a un curul de la asamblea, y luego a un cargo diplomático o a un órgano como el TSJ o CNE, el país es de todos los venezolanos y somos nosotros quienes decidimos quien guiará nuestro rumbo sin amenazas. La solución es vencer el miedo antes estas estrategias FALLIDAS e ir a votar masivamente este 6 de diciembre, para así comenzar el cambio que nos merecemos.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Sobredosis en el régimen

Desde los primeros días del régimen chavista, cuando se hizo pública y notoria la cercanía del entonces mandatario nacional con las fuerzas armadas revolucionarias de Colombia (FARC), ya se suponían cuáles eran las actividades comerciales de los altos jerarcas del gobierno. No es casualidad, que desde aquel momento hasta el presente, hayan surgido tantos rumores y denuncias de casos de narcotráfico donde se ven implicados altos funcionarios del régimen ahora madurista (madurista solo por el nombre de la fachada).
Para reforzar esta suposición, el ex presidente Chávez en el año 2005 acusó a la DEA de espionaje, poniendo fin a los proyectos antidrogas financiados por Estados Unidos, y convirtiendo de esta manera al territorio venezolano en zona libre de agentes antinarcóticos internacionales, dejando la labor de vigilancia a las fuerzas armadas nacionales que para el momento ya estaban involucradas en sospechas de narcotráfico con la muerte del periodista Mauro Marcano y las crecientes incautaciones de droga que transitaba por el territorio. Pero no fue hasta el año 2008, que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés: Office of Foreign Assests Control) anunció sanciones contra Hugo Carvajal Barrios, director de inteligencia militar en ese entonces y actual candidato a la Asamblea Nacional por el Estado Monagas, además de otros personajes de las fuerzas armadas altamente vinculados con el proyecto chavista como lo son Henry Rangel Silva y Ramón Rodríguez Chacín, presuntamente por ser contactos con las FARC para intercambio de drogas por armas. Es necesario recordar que Carvajal fue detenido en la Isla de Aruba el año pasado por solicitud de la DEA y liberado por negociación del gobierno venezolano con las autoridades de la Isla.
En el corto tiempo se siguieron sumando sanciones de mismo organismo contra Cliver Alcalá Cordones, Freddy Bernal, Ramón Madriz Moreno y Amílcar Figueroa Salazar por las mismas razones, con base en información encontrada en el portátil de Raúl Reyes. Y sumado a ello, surgieron nuevos casos, como la deserción y posterior declaración del ex Juez Eladio Aponte Aponte, la detención de Walid Makled, la narco-avioneta en Punto Fijo, el avión de Air France, y la reciente colaboración de Leamsy Salazar, entre mucho otros hechos conocidos y seguramente aún más sin conocer, donde el común denominador es la información de participación del alto mando militar y numerosos miembros del gobierno en actividades ilícitas que van desde comisiones por contratos de obras públicas, hasta narcotráfico.
El secreto de moda hoy, es la detención de los sobrinos de Cilia Flores en Haití y su sucesivo traslado a Nueva York para ser enjuiciados por intento de incursión de cocaína a los Estados Unidos. Este hecho, además de inmoral y por bastante ilícito, sirve para apreciar el nivel de degradación de los representantes del régimen y de los poderes visiblemente entregados a un estado corrupto. Solo hablando de este caso en particular, no es ni comparable a las razones por las que enjuiciaron al ex presidente Carlos Andrés Pérez, y una semana después del hecho, aun no se ha levantado investigación alguna por parte del poder judicial, es más, ni se ha hecho mención del mismo en el poder judicial venezolano.
Para empeorar la situación, los pocos comentarios emitidos por actores del régimen acerca del caso, han sido para defender a los presuntos narcotraficantes. Por ejemplo, el presidente de la Asamblea Nacional, es su calidad de militar, legislador, coordinador, gobernante, periodista, juez, empresario, presentador de televisión, entre otras, opinó acerca del caso diciendo que los jóvenes fueron secuestrados por la DEA, aceptado además que uno de ellos “sí es sobrino” de la primera combatiente. El también presentador de televisión Mario Silva también habló de “los muchachos”, así como su colega Winston Vallenilla que invitó a apoyar a estos “hijos de la patria”. El diputado Elvis Amoroso manifestó que este hecho le puede suceder a cualquier y que por lo tanto se debe apoyar a la familia presidencial en el hecho, y otros como Jacqueline Faría, Miguel Pérez Pirela y Fidel Madroñero manifiestan que el hecho es solo basado en supuestos. Es decir, en ninguno de los casos se escuchó una voz de repudio a la actividad de tráfico de drogas, ni mucho menos al particular que un sobrino y un ahijado de la pareja presidencial estuvieran traficando personalmente narcóticos.
La única conclusión posible y razonable a este hecho es que debemos dar lo que esté a nuestro alcance para convertir de nuevo la moral de nuestra sociedad, en una moral que repudie y sancione los actos ilícitos vengan de donde vengan y apoye a los ciudadanos de bien, pues hoy vivimos alegremente todo lo contrario, incentivado por un puñado de corruptos que creen ejercer el poder. Cuando digo “creen ejercer”, es porque en cualquier democracia el verdadero poder está en el ciudadano, y los venezolanos aún tenemos la oportunidad de lograr con nuestra participación la recuperación de la moral ciudadana, la independencia de los poderes y el progreso de una Venezuela ajena a las actividades ilícitas que vemos hoy a diario.

El momento debió haber sido hace ya más de una década, pero nunca es tarde, con la principal riqueza de Venezuela, su gente, podemos rehabilitar la moral ciudadana de esta sobredosis de corrupción, y ahora de narcotráfico en que han sumido a nuestra patria. El cambio está en cada uno de nosotros.

martes, 29 de septiembre de 2015

Cúcuta a lo lejos

Recuerdo con nostalgia aquellos sábados, en que mi papa nos despertaba temprano en la mañana para salir a la ciudad de Cúcuta, la primera urbe del país hermano que en aquel entonces estaba a una hora de distancia de mi natal San Cristóbal. Supongo que otras personas tendrán recuerdos de tiempos mejores, pero los míos rondan el año 1990, cuando aún estaba en mi primera década de vida, y afortunadamente para el niño que yo era, los viajes a Cúcuta eran sinónimo de ropa y juguetes nuevos, sabores diferentes, un día de familia y compras. Entiendo perfectamente que incluso en aquel momento, muchos no podían darse ese “lujo”, pero sin ánimos de caer en diatribas llenas de resentimiento, aquello no era un lujo para una familia clase media de trabajadores; no era muy complicado a pesar de mi corta edad calcular los precios en Bolívares (de los que eran realmente fuertes), pues sólo le quitaba un cero o “rodaba la coma” un decimal al precio del artículo. 10 pesos te daban por un Bolívar, lo que hacía sentir una especie de abundancia que era producto de la fortaleza de nuestra moneda para ese momento.
En aquel momento se vivía en Cúcuta lo que queremos internalizar ahora los venezolanos, acerca de convertir las dificultades en oportunidades, pues si los venezolanos queríamos un artículo que no se encontraba en el mercado, ellos lo inventaban, al punto que se escuchaba decir de manera jocosa que “los colombianos no han hecho a Jesucristo porque no lo han visto”. El colombiano, muy a pesar de que vivía momentos de inseguridad, guerrillas, narcotráfico, y demás flagelos que desembocaban en una pobreza preocupante, siempre tenía una buena cara para el venezolano como cliente.
Con el pasar de los años, nos fuimos comportando cada vez más como el que gana un premio de lotería y lo derrocha en compras tontas. Cuando Venezuela nacionalizó el petróleo, hecho que data del primer gobierno de Carlos Andrés Pérez por cierto, la riqueza se podía ver, oler, sentir; como me manifestó un ciudadano Español en un encuentro fortuito hace un par de años: “Yo estuve en Venezuela por los años 70, cuando el dinero corría en ríos por la calle”. Pero la historia siempre queda atrás, condenada al riesgo de ser manipulada por quien la cuente.
Si bien la historia de Venezuela está siendo manipulada por una pandilla de nuevos ricos para mantener el legado de corrupción y desfalco a la nación, la realidad de Colombia quiere ahora ser tapada con una nueva artimaña política de quinta. Pero es tarde, quienes vivimos cerca de la frontera hemos podido ver cuánto se ha alejado Cúcuta de nuestra vista.
En la época que comenté al comienzo, recorrer los cerca de 60 Km que separan a San Cristóbal de San José de Cúcuta tomaba alrededor de una hora, pues la topografía Andina siempre ha sido factor de retraso en tan corta distancia. Hoy en día, después de numerosos proyectos de mejora en dicha vía, la que dice ser la frontera económicamente más activa de Latinoamérica, se encuentra en el peor estado físico de su historia, lo que transforma el trayecto en un viaje de mínimo 2,5 horas de deterioro al vehículo que se utilice.
A dicha distancia se suma el innegable desarrollo del estado colombiano, desarrollo en lo económico, en la seguridad, en lo social, en infraestructura; que contrastado con el brutal deterioro que sufre Venezuela causado por la hecatombe chavista, amplía la brecha de distancia entre estos pueblos hermanos.
No siendo esto suficiente, la manipulación comunicacional del régimen en su desvarío desesperado, ha utilizado un hecho terrorista cotidiano, como el ataque a unos efectivos en la ciudad fronteriza de San Antonio del Táchira, como coartada perfecta para decretar estado de excepción y cierre en toda la frontera colombo-venezolana. Cuando hablo de “hecho terrorista cotidiano”, hago referencia al riesgo cotidiano que vivimos todos los venezolanos con la delincuencia desbordada, que no es secreto para el régimen al ver que han realizado más de quince intentos infructuosos de planes nacionales para la seguridad en papel, pero los delincuentes cuentan sospechosamente con armamento de guerra y una autopista de impunidad. Entonces el cierre de la frontera, que ahora regula la entrada y salida de ciudadanos a través de ella, suena más a circo y a una acción castrista que se hubiera llevado a cabo en Cuba de no ser una isla. Este hecho multiplica la distancia con que vemos ahora los sancristobalenses a la capital del Departamento Norte de Santander, que debería comenzar a ser vista hoy en día con el telescopio del criterio objetivo.
Hoy está en el tapete la noticia de prohibición por parte del gobierno de Venezuela de transmisión de canales de televisión colombianos por las cableras privadas, unos kilómetros más para el gran boquete ya descrito, y un avance en el aislamiento total de la nación.

Esta referencia es mi vivencia, invito a los hermanos zulianos a analizar la distancia a Maicao, o los llaneros a Arauca, para que determinen cómo nos han ido alejando de nuestra vista el desarrollo, en tiempo, distancia, libertad e incluso en opinión. Entendamos ya que el problema no está en otro lugar, ni en otras personas, el problema es interno, y tomando nuestra responsabilidad por el lado correcto, utilicemos estos análisis para decidir y guiar de manera pacífica y democrática nuestro país al norte que queremos.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Todos con Leopoldo. ¡Todos!

A propósito de la inevitable preocupación que sentimos todos los venezolanos por la sentencia dictada a Leopoldo López el pasado Jueves, algunas reflexiones nos ayudarán a visualizar los errores en este hecho, y por qué la absolución del mismo representa la libertad de Venezuela. En primer lugar debo decir que aun cuando quisiera escribir algunas de estas cartas abiertas a personajes involucrados en la mencionada aberración jurídica, en este momento no lo encuentro útil, pues ya estoy dudando hasta de la capacidad de lectura y entendimiento de estos personajes. Por tanto, apelo al sentido común de las millones de víctimas de esta farsa socialista que cada día están abriendo más sus ojos y tienen hoy la popularidad del régimen en sus niveles más bajos.
         Hablo de ”la inevitable preocupación que sentimos todos los venezolanos”, porque es visible la preocupación que también tienen los aliados políticos del régimen, dando declaraciones y opinando enfurecidos por las reacciones del mundo justo, del mundo pacífico, del mundo demócrata; lo que hace ver que la condena es absolutamente política. Adicional a ello, dejan ver entre costuras su enorme envidia al líder opositor, pues al ver que los ojos del mundo están en el caso, opinan por los medios públicos para hacerse de un poco de notoriedad (infructuosamente). Bien puedo mencionar a una ministra, que no se ve haciendo referencia de los miles de privados de libertad que viven y mueren en las peores condiciones de hacinamiento en el sobresaturado sistema penitenciario de Venezuela, ni de las crecientes bandas criminales que operan entre las paredes de estos recintos, ni de cualquier otro de los muchos problemas que crecen día a día en los asuntos penitenciarios que ella dirige; sin embargo se le ve hablando con mucha seguridad pero sin fundamento de una supuesta sentencia más grave que debería tener el líder opositor. Allí me surge la duda de si ella tuvo información del juicio que no quisieron hacer público y por eso las declaraciones, nunca lo sabremos.
El mismo caso se repite con otro vocero del partido de gobierno, una persona que busca opinar siempre en temas de interés nacional con tonos de burla y odio, pero siempre queda relegado en los ecos de sus salas vacías. De este señor no hay mucho que decir, solo que sus discursos no necesitan ser revisados por expertos en lingüística para descifrar el odio y el resentimiento inmerso en ellos. Otros tantos se han expresado respecto al tema, como la candidata oficialista a la asamblea nacional que irónicamente ordenó de manera pública la confrontación con quienes apoyaban una sentencia absolutoria a las afueras del palacio de justicia, al igual que lo hizo un gobernador oficialista el año pasado, y a ninguno se le ha levantado cargo alguno por ello. Evoco estos hechos, ya que son las supuestas razones por las que condenaron a Leopoldo.
Entre tantas reflexiones que tengo hacia la ahora famosa jueza Barreiros, solo pondré sobre el tapete mi asombro por su paso desde el total desconocimiento público, hacia las sombras de la más oscura clandestinidad, pues cualquier profesional que se enorgullezca de sus labores y logros, desea el reconocimiento en su medio, cosa de la que obviamente ella no goza. Solo dos fotos, su silencio y un juicio sin derecho a testigos ni pruebas por parte de la defensa que terminó en una sentencia forzada, es lo que la dan a conocer hoy en día, y por supuesto, los rumores del precio de su decisión. Es sabido que mientras no haya claridad y sustento en dicha decisión, no podrá tener otro destino que los rumores de pasillo. Y volviendo al tema de la clandestinidad, me asombra que en el mundo globalizado que tenemos hoy, haya decidido ese camino aun sabiendo que no habrá lugar en el mundo donde no vaya a ser señalada. Este hecho confirma por incontable vez, el mal rumbo que tomaron nuestras instituciones.
Otro punto de reflexión es una vez más el papel de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, como institución autónoma administradora del lugar de reclusión del valiente Sr. López, un ciudadano civil, juzgado en un tribunal civil, pero condenado sin pruebas a pasar casi tres lustros en sus instalaciones. No me explico donde está la autonomía con que este recinto debería pronunciarse ante este hecho, ni ante los muchos hechos que vivimos a diario en los que como institución protectora de la patria deberían haber actuado. Esto sin ahondar en las violaciones de derechos humanos por parte de los custodios del lugar que la defensa de Leopoldo ha denunciado.
También quiero recordar que de este caso surgió de parte del Presidente de la República y del Presidente de la Asamblea Nacional el supuesto conocimiento de un plan para asesinar al líder de Voluntad Popular, y de eso tampoco se ha llevado a cabo investigación alguna.
Otro punto de peso aquí, ha sido el pronunciamiento de instituciones y gobernantes de otros países acerca del caso, donde las respuestas han sido feroces ataques verbales de actores políticos del régimen, lo que supone nuevamente que es un caso netamente político, pero además secreto, y negado a cualquier tipo de observación externa. Entonces, ¿Qué esconden?
        Como última reflexión, no queda duda del liderazgo de Leopoldo López, que con su valor, fortaleza y ejemplo ciudadano, se convierte en el venezolano más importante del momento, tanto para quienes lo fustigan por saber el peso de su palabra, como para quienes hoy exigimos a la comunidad internacional se pronuncie y haga valer la letra de los tratados internacionales en materia de derechos humanos a los que Venezuela está adscrita, y así lograr avanzar en el camino hacia la libertad de Leopoldo, de todos los demás presos políticos, de los millones de venezolanos que estamos presos en la escasez, inseguridad y la persecución, y la no menos importante, la libertad de nuestras instituciones.
            Por eso, hoy más que nunca, ¡Todos con Leopoldo!