A 5 días
de la elección presidencial más importante de mi vida como votante, pues es la
primera donde Chávez es quien está del lado negativo de las probabilidades,
siento una enorme necesidad de expresar a mis amigos, familiares y demás
compatriotas de todas las tendencias políticas, la suma de emociones al ver que
tenemos una verdadera posibilidad de cambio, no por el hecho de ganar una
contienda, una competencia; sino por avizorar que es en realidad posible lograr
en el corto plazo y por la vía democrática, tener un gobierno que en realidad
dé posibilidades de cambio a nosotros los venezolanos.
Fíjense que
la palabra clave es "Cambio"; y es que cuando el candidato Chávez, lo
fue por primera vez en 1998, él representaba eso, el cambio, sin embargo, hoy
en día es la mera representación de "Lo mismo", porque cuando
hablamos de 14 años son casi 3 períodos Presidenciales según la Constitución
del 61, y sus promesas electorales son una recopilación de temas con los que no
ha podido en este largo período de tiempo, que sumadas a la proliferación de
insultos e improperios descalificativos a su retador, que con tanto honor,
valentía, y experiencia ha demostrado ser un servidor público digno,
respetuoso, líder, y por sobre todo Capaz, lo están llevando directo al abismo.
De allí, que el Presidente saliente intente desesperadamente (e infructuosamente),
comparar al joven de 40 años con los gobernantes previos a su gestión, ya que
es de su pleno conocimiento que la gente pide a gritos ese cambio que él no
está en capacidad de ofrecer y que indudablemente Henrique Capriles ha
demostrado a Venezuela que va a lograr, y lo ha demostrado con hechos, con una
trayectoria política impecable como Diputado, Alcalde y Gobernador (Cosa que no
ha logrado candidato alguno en la historia de Venezuela), aunado a su
preparación académica en leyes y administración, una ideología de centro-izquierda
que promueve el Desarrollo económico como base para la inversión social, y una
confianza en sí mismo que tiene al candidato rojo, rojito.
Ahora
bien, por qué tantos venezolanos queremos un cambio? El gobierno actual se ha
autoproclamado el gobierno de los pobres, aun así, sabemos que en algún otro
País en el que los indicadores de pobreza sean calculados con un salario
dolarizado, en un mercado donde las divisas son controladas por el ejecutivo, y
su demanda es superior a la oferta en el mercado monopolizado por ellos, ya que
se importa alrededor del 80% de lo que se consume, esto provoca una necesidad
de divisas que eleva su valor real, beneficiando sólo al negociante que tiene
acceso a ellas para mercadearlas. Ese precio que se paga por la divisa, sería
la verdadera base para el cálculo del salario y demás indicadores de pobreza.
Entonces surge la pregunta: “Suponiendo” un precio del dólar 3 veces mayor al estipulado
por el gobierno, seguiríamos teniendo el mejor salario mínimo de Latinoamérica?
Por supuesto que no, y este “supuesto” precio del dólar, generaría un colapso
de la economía (y muchas otras consecuencias negativas), que impulsaría obligatoriamente
a querer un cambio.
El cambio
que requiere Venezuela no es sólo de Presidente, pero es necesario un líder que
limpie la corruptela desbocada presente en los encargados de los poderes,
instituciones, organismos gubernamentales, y empresas de producción social que
están actualmente en manos del estado. Para poder entender la calamidad en las
gestiones de estos entes, sólo existen dos opciones, que el gobierno sea
cómplice de las malversaciones que derivan en los fracasos del ente, o que los sistemas
de control del ejecutivo sobre todos ellos han fracasado rotundamente. Cualquiera
de los dos casos, es muestra de la incapacidad que tiene el actual gobierno de
responderle al pueblo por lo que le pertenece.
No nos podemos desprender de nuestra
responsabilidad para con el cambio, y es que gran parte de la población está
inmersa en esa utopía de “El gobiernos nos tiene que dar esto y aquello”,
cuando en realidad lo único que nos debe dar el gobierno son Oportunidades, ya
que al celebrar la formación de un estado paternalista, estamos dando pie al
centralismo, al control institucional, al poder absoluto, y por ende, a vivir
como una sola persona cree que es la manera correcta.
Es así como invito a que seamos
participes de nuestro propio cambio, a que una vez instalado el nuevo gobierno,
seamos críticos (buenos y sanos críticos), a aplaudir la delegación de deberes
y la descentralización de poderes, para que de esta manera, la diversidad de
pensamientos nos brinden mayor numero de Oportunidades. Todos tenemos cabida en
un modelo donde no exista el poder absoluto, si tienes la ambición y la
capacidad para ser empresario, tendrás un gobierno que respaldará tu inversión
y que cuidará el bienestar de tus empleados con la legislación; si quieres
obrar como servidor público, acércate al ente y oferta tus cualidades, que de
seguro serás tomado en cuenta; si quieres ser académico, prepárate y demuestra
tus conocimientos; si te gusta el campo y quieres producir en él, mereces
tierra como patrimonio sin miedo a perderla. Si estás incrédulo a que todo esto
sea posible así de fácil, es porque no es posible en el modelo actual, de allí
la necesidad del cambio.
Entonces, cuando vemos por todo el
mundo economías y sociedades crecientes con menos recursos de los que
disponemos en Venezuela, debemos preguntarnos: Merece el gobierno seis años más
para que se concrete el cambio que no se ha logrado en década y media? No, es
hora de cambiar, vamos a darnos una nueva Oportunidad!
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