jueves, 25 de julio de 2024
28J
martes, 5 de julio de 2022
Día de la dependencia
Cada 5 de julio en Venezuela celebramos la independencia político-administrativa
del reino español, quienes mantuvieron este régimen desde la colonización hasta
1811.
Pero ¿Somos realmente independientes?
El gobierno depende de las ordenes impuestas por Cuba,
además de tener que pagarle eternamente por ello al parecer, las fuerzas
armadas dependen de generales cubanos, y de centros de entrenamiento sirios e
iraníes. El suministro de alimentos para los programas gubernamentales depende
de negociaciones con países africanos, asiáticos y árabes, para muestra han
dejado claro que estas negociaciones eran el trabajo “diplomático” de Alex
Saab. Demás bienes dependen de importaciones privadas de China, Estados Unidos
o cualquier otro país, siempre y cuando el importador tenga la venia de Cuba.
Las industrias básicas ahora dependen de la explotación
minera controlada por grupos terroristas extranjeros con aval “legal”, y la
industria petrolera, que a inicios de los 90 llegó a ser referente a nivel
mundial, depende de operadoras chinas y rusas.
Todo está al control de una administración que deja saber
muy claramente su labor de gobernar para una mitad de la población, pero que sus
fallas dependen de factores externos: saboteos, ataques animales, guerras económicas
de quienes no controlan la economía, fenómenos naturales, y hasta paranormales.
¿De qué independencia hablamos? Se utilizó como primera línea
del discurso la soberanía alimentaria, pero destruyeron la industria local; la
soberanía política haciendo eco del supuesto imperialismo yanki, la soberanía comunicacional
y hasta de soberanía energética osaron hablar; y todo fue disminuido a un
polvillo de sociedad méndiga.
Bah, las tres Venezuelas en que nos dividieron son cien por
cien dependientes, la primera son los que tienen la pluma que escribe la
historia hoy, y hablan del paraíso socialista, porque son los únicos que pueden
disfrutar de las mieles del poder sin despeinarse. La segunda son los
empresarios que mueven algunos engranajes necesarios, y aunque se dicen “opositores”
no dan cuenta (o sí) del juego que le hacen al régimen, utilizando economía
ilegal para ventajas comerciales, logísticas y aduanales entre otras.
Pero la Venezuela más dependiente es la tercera, y sí, es la
última de todas las listas aunque es la más gruesa. Es la Venezuela ciudadana,
que depende de migajas estatales, donaciones privadas y/o de remesas extranjeras.
Esa Venezuela que conoció la comodidad con un trabajo digno y que hoy es
humillada por sus captores. La humillan demostrándoles abiertamente que dependen
de una caricatura abigotada y de la buena de Dios.
Dirán que olvidé mencionar la Venezuela del liderazgo
opositor, pero no. Esa no existe. Está escondida entre los dos primeros grupúsculos.
No hay nada qué celebrar. Al menos esperemos que el día
sirva para recordar que necesitamos volver a independizarnos.
lunes, 5 de julio de 2021
El miedo
El miedo
James P.
Sullivan y Mike Wazowski se ganan la vida asustando niños para acumular energía
producida con los gritos de miedo, y su historia ha sido tan lucrativa, que ya
han recaudado más de quinientos millones de dólares.
Causa
gracia, y es precisamente por la forma inocente que tiene esta historia de cine
de hacer dinero con el miedo, ya que siendo este un sentimiento presente en
cada uno de los seres humanos, es cuestión de tiempo descubrir qué es lo que
genera el miedo individual y social para que quienes se placen de tomar ventaja
de otros, hagan lucro explotando dicho sentimiento hasta fuera de sus límites,
sin importar la salud, el bienestar ni la vida propia de la humanidad. Y a
ellos también les causa gracia.
Tal es el
caso del negocio político en Venezuela, vivo ejemplo de la manipulación del
miedo como estrategia de control, diseñado por personajes siniestros que
mantienen al grueso de la población en el letargo social tan amado por esclavistas.
Hace unas
noches, el régimen venezolano inauguró con mucho orgullo y pocas pompas un
monumento que emula – según la información oficial – el sable que El Libertador
Simón Bolívar le regaló al General Rafael Urdaneta, con una ubicación por demás
emblemática, en el mismísimo Campo Carabobo, lugar donde se libró la batalla
homónima que finalizó el proceso de liberación de Venezuela de la conquista
española hace 200 años. Escoltando la espada que apunta al cielo, sobresalen un
cúmulo de estructuras metálicas puntiagudas representando de acuerdo a la versión
pública, los lanceros que acompañaron la gesta de hace dos siglos.
Tanto el
acto nocturno, como las lecturas que se pueden hacer de la obra artística, han
sido meticulosamente diseñados para que el criterio popular dé su significado
real, y tal cual se han dado los hechos. Los rumores alrededor de este evento
dan una versión diabólica que pasa por ser un monumento a deidades satánicas,
templo de rituales babalaos y otras más relacionadas a prácticas espiritistas a
cargo de los jerarcas gubernamentales, quienes se han encargado de “no negar”
tales bisbiseos con sabida intención de generar miedo, de hecho, mucho de esto
proviene del mismo aparato de producción noticiosa pagado por el ejecutivo
nacional.
En Venezuela
los grupos creyentes de las artes espiritistas hacen vida desde hace décadas, principalmente
en el centro del país, que cuenta con un eje de culto ubicado en la Montaña de
Sorte, a 120 km al oeste del monumento patrio recién erigido. Practicantes,
seguidores, curiosos y hasta turistas son atraídos a este lugar de veneración y
ritos a deidades relacionadas con la santería donde los temas oscuros son el
plato del día. A pesar de los años que cuentan estos cultos, han ganado terreno
desde la llegada del chavismo a finales del siglo pasado, con la llegada de los
babalaos cubanos y la cercanía pública con altos funcionarios de la administración
socialista. Uso de sus deidades en billetes, rituales con sacrificios de vida
animal y humana, entierros en edificaciones gubernamentales, y muchos más
rumores alrededor de prácticas oscuras, son las principales banderas patrocinadoras
de miedo social, historias que si bien no son descartables (pero tampoco
comprobables), tienen como único objetivo multiplicar el miedo que ya generan
como política de estado con las persecuciones, atropellos, maltratos, torturas,
violaciones y demás deportes gubernamentales.
Miedo es lo
que mejor saben crear, o quizás lo único, si vemos que su política lleva como
estandarte la destrucción. Después de asesinar a miles de venezolanos por mano
de cuerpos policiales, militares, paramilitares y civiles adeptos a su doctrina,
es entendible que el ciudadano común les tema. Lo importante es no multiplicar
sus juegos, y saber que los rumores alimentados por sus centros de (des)información
respecto a los logros que pueden alcanzar sus alianzas con el espiritismo, tienen
bases en la nada, pues si la santería lograra cometidos reales, los países del África
central, Cuba, Trinidad y Haití serían potencias mundiales.
Bien lo dijo
el padre de la Patria, “Nos han dominado más por la ignorancia que por la
fuerza”.
sábado, 19 de mayo de 2018
A mi nuevo hogar Colombia
miércoles, 26 de abril de 2017
Carta al que está detrás del fusil
sábado, 19 de marzo de 2016
La última Semana Santa en socialismo
A pesar de esta "costumbre", y la cruel intención del régimen en hacer creer que lo hacen en pro de la religiosidad, el ahorro y el disfrute, la lectura que se hace hoy del decreto presidencial que obliga a los trabajadores de los sectores público y privado, a tomar nueve días continuos de asueto, es otra evidente muestra del fracaso en gestión de quienes presumen ser el mejor gobierno de la historia.
Para la iglesia católica, esta celebración comienza con el tiempo de Cuaresma, que representa los 40 días pasados por nuestro Señor Jesucristo en el desierto; este tiempo supone austeridad, escasez, peligros naturales, penitencia, oración, etc. y eso es justo lo que el régimen de Nicolás Maduro ha logrado que vivamos en Venezuela.
Para efectos objetivos, vamos a decir que la escasez de alimentos no es tal como la del desierto en aquella época, pero es válido recordar cómo los Emiratos Árabes hoy son potencia mundial, habiéndose levantado en pleno desierto. Pero no nos compliquemos, pues no hay punto de comparación con la Venezuela de tierras fértiles, clima tropical y maravillas naturales, sin mencionar su subsuelo millonario.
Lo que sí es comparable, y hasta sobrepasa con creces lo vivido por el hijo de Dios en el desierto, son los peligros que debió enfrentar con animales de la naturaleza; los escorpiones y serpientes podrían ser las más tiernas mascotas frente al picure, el topo, el conejo (Q.E.P.D.), y demás criaturas de nuestra variada fauna urbana que ha sido desarrollada por los que han diseñado hasta la fecha casi 20 infructuosos planes de seguridad ciudadana. Seres que día a día acechan la vida de los venezolanos, cobrando ya más de 200 mil en el período de paraíso revolucionario.
Las penitentes colas que debemos hacer para tener acceso a alimentos, productos de cuidado personal, efectivo en los bancos, documentos, trámites, y hasta los mismos pasajes para huir del ahora desierto venezolano, también es un producto hecho en socialismo, como reza su orgulloso eslogan.
Es así como después de esa Cuaresma extendida, llega por fin la Semana Mayor, sin energía eléctrica, debido a la falta de inversión en mantenimiento e infraestructura, pues vivimos con lo que nos dejaron los nefastos gobiernos de la cuarta, pero fríamente calculado para que no nos entretengamos viendo televisión o escuchando música, y nos concentremos en orar; sin alimentos, producto de la muy planificada destrucción del aparato productivo, para vivir la austeridad mayor en los días representativos al final de la vida de Cristo; con violencia impune, principalmente por la corrupción de los cuerpos de seguridad y la prostitución de la justicia, pero en honor a los inhumanos soldados que azotaron sin piedad ni culpa a Jesús; pero muy importante, sin trabajo, porque ciudadanos productivos podrían costear un alzamiento civil (solo civil porque evocando aquella época, las fuerzas armadas ya demostraron ser los eunucos que cuidan a las mujeres del emperador), y todo esto con el único propósito de enfocarnos en la oración.
Lo irónico es que muy probablemente sus planes funcionen, porque para quienes sí creemos en la oración, la hacemos día a día para que ésta sea la última Semana Santa en socialismo y todas las penurias descritas queden pronto en el pasado negro de nuestro bello país. Con seguridad lo lograremos, y Venezuela será libre con la paz que nos caracteriza a los cristianos. Amén.
viernes, 26 de febrero de 2016
La cabilla en el ojo
Dicen que es muy fácil ver la pajita en el ojo ajeno y no ver la cabilla que se tiene metida en el propio. Este es a mi parecer uno de los muchos errores de quienes repiten consignas a favor de un régimen que ha demostrado con creces ser la bandera de la incapacidad y de la ineficiencia en gestión. Han repetido hasta el hastío eventos históricos y frases diseñadas por los estrategas gubernamentales para hacer ver que un cambio de gobierno sería volver a los errores de la llamada cuarta República, por cierto, errores que nos costaron poner en la presidencia un caudillo autoritario con amplio resentimiento social, que ha quebrado y dividido a nuestra sociedad.Lo que se les hace difícil comprender, es que muchas de las consignas que apuntan a criticar medidas que supuestamente tomaría un gobierno "contrarrevolucionario", son a la vista objetiva, las propias medidas que ha ejecutado el actual régimen desde sus inicios.La primera de ellas: la identidad nacional. Gastaron tiempo y recursos en cambiar la imagen de nuestros símbolos, colocando una estrella más a la bandera por una provincia de la que nadie supo al estudiar primaria, y lo que me parece más burdo y sin sentido, cambiar la dirección del galope del caballo en nuestro escudo. Digo sin sentido, ya que en los planos bidimensionales, la derecha es la dirección del eje positivo, del avance; y el caballo entonces galopaba hacia adelante, mirando hacia atrás para no olvidar sus raíces. Ahora el caballo galopa prácticamente con gríngolas hacia la izquierda, hacia atrás, y la explicación (peor que la decisión), fue que la hija menor del presidente le preguntó por qué este corría con la cabeza volteada. Para un ser racional, lo lógico es averiguar la respuesta en caso de no recordarla, pero de un totalitarista, la respuesta fue simplemente cambiar la imagen y decir: corre hacia el retroceso porque a mí me da la gana. Utilizan ahora palabras coloquiales de dialectos extranjeros identificados con el sistema de gobierno, dejando lejos toda nuestra identidad.Vender el país. Es una frase amalgamada a cada discurso oficial y no oficial de los voceros del régimen, advirtiendo una eventual "venta" de la tierra y los recursos que hay en ella a otros países y corporaciones extranjeras, con objetivos económicos personalistas. Pero qué es lo que ha hecho el régimen desde sus inicios con las empresas mixtas, dándole título de propiedad sobre los recursos asignados a dichas empresas que tienen sociedad con el régimen (cosa que no quieren hacer con quienes ocupan viviendas hechas con el dinero de todos los venezolanos). Cómo es que han endeudado a Venezuela a largo plazo con tantos países, para recibir efectivo utilizado en campañas electorales y quién sabe cuántas cuentas que no rinden. Eso sí ha sido vender el país.La oligarquía y la burguesía. Pseudónimo despectivo (de los más decentes) que utilizan los jerarcas para referirse a quien disiente, pero el objetivo real, es ampliar la brecha divisionista entre la población y los líderes de oposición, pues hacen referencia al pueblo con bajos recursos para quienes dicen gobernar, pero que han multiplicado para perpetuarse con su apoyo (ya perdido). Y bien es sabido que la fortuna generada por la élite gubernamental durante la mal llamada revolución, y los beneficios que estos tienen en nuestro país, los convierten en verdaderos oligarcas y burgueses.Polar quiere matar al pueblo de hambre. Esto realmente impresiona, ver cómo semejante disparate se hace eco entre ciudadanos que obviamente consumen productos de esta gran empresa, puesto que obviando el hecho de que el gobierno nunca ha querido producir por sí mismo, para así generar la competencia de mercado que estabilice los precios y genere justicia comercial, está la muy cuestionable política de expropiaciones que hoy ha quebrado tantas empresas anteriormente productivas, y que hoy tiene incluso a las cadenas gubernamentales distribuyendo alimentos Polar ya que es la única empresa grande en funcionamiento. A este descaro se le suma el hecho de negar con estas acusaciones el derecho a la libertad económica, visto que Polar es una empresa de capital privado, y en condiciones libres, deberían producir lo que ellos decidan, a su conveniencia, y a los precios que consideren para competir en un mercado con la calidad que a todas luces tienen. Si el gobierno se ha dado a la tarea de querer subsidiar alimentos al pueblo para así controlarlo, también debería asumir la responsabilidad de su fracaso como productor y distribuidor de este rubro. Es decir, el que está matando al pueblo de hambre es el propio régimen que se comprometió a alimentarlo y no ha cumplido.La invasión extranjera. Hace unos años que instalaron baterías antiaéreas en zonas populares de Caracas, y aún divulgan cortos acerca del manejo de estos dispositivos por parte de ciudadanos civiles. Esto parece tener como propósito convencer a los de mente moldeable que estamos en riesgo de ser invadidos por el imperio, o hasta por extraterrestres, pero no divulgan que los grupos guerrilleros terroristas FARC, ELN, ETA, y hasta Hamas, tienen células que han invadido (con y sin permiso), el suelo venezolano y operan impunemente ante el silencio gubernamental. Hay agentes de inteligencia y médicos cubanos, obreros chinos, asesores españoles, y muchos extranjeros más para efectuar labores en nuestro país, mientras la tasa de desempleo y miseria va como el caballo en el escudo. Todo esto, sin hablar de la presencia de banderas cubanas en oficinas gubernamentales y militares. Esta es la invasión real.Me podría extender en el tema, pero al parecer se les hace imposible ver esa cabilla que les atraviesa los dos ojos, quizás porque el propio régimen se encargó de quebrar también la siderúrgica venezolana, y la cabilla ya simplemente no se ve.